Exposición Jordi Mitjà "Las bestias y las sobras. Para los pájaros"

JORDI MITJÀ LAS BESTIAS Y LAS SOBRAS. LOS PÁJAROS

Jordi Mitjà en la intervención LAS BESTIAS Y LAS SOBRAS. LOS PÁJAROS, entendida como un ensayo escultórico y performativo en proceso, realizará una ebullición de ideas. Concepto que Jordi Mitjà no la aplica en un sentido literal, sino que debe entenderse como el punto de partida de este proyecto que lo ha centrado en los espacios de la cocina y los utensilios empleados y descartados del restaurante La Catedral del vi, una actividad anterior al uso actual del espacio, como centro de arte. El proyecto de Mitjà está impregnado del componente culinaria, ya que se volverá a cocinar en La Catedral del vi, pero ahora con gestos, ideas y objetos; trabajará con la idea de comer desde una vertiente artística. Para llevar a cabo este proyecto se basa en intuiciones y investigaciones de otras exposiciones que ha desarrollado estos últimos años y plantea acercarse a un espacio desconocido, inhóspito para procesar con cualquier material encontrado en el lugar. Se trata de usar los descartes del restaurante para realizar diferentes derivas objetuales y / o textuales. 

     

DIÁLOGO SIMBÓLICO ENTRE EL DESCARTE Y LA NUEVA FUNCIÓN ESTÉTICA DE LOS OBJETOS

Jordi Mitjà en la intervención "Las bestias y las sobras. Para los pájaros" propone diferentes escenarios para ilustrar la intersección que ha establecido entre la investigación artística y la historia del lugar. Sus espacios de intervención son la cocina y el patio, donde pone en relación dos ideas o dos conceptos que a primera instancia parecen opuestos pero en el fondo no lo son, es decir, plantea la paradoja sobre el hecho de comer, nutrir, disfrutar de acuerdo con la actividad de restauración durante la historia reciente del inmueble.

    

Mitjà reflexiona sobre la contraposición que supone la comida en la cultura urbana y/o industrial respecto a la sociedad rural y/o agrícola, en el que la concepción de lo que son desechos ha sido muy diferente, en la sociedad de la abundancia ha surgido la necesidad de reciclar los restos, en cambio en la sociedad de la precariedad no tenía sentido hablar de los materiales de desecho y menos del reciclaje, ya que la conciencia de la necesidad hacía que todo fuera aprovechado. Y en este caso lo que el artista plantea es justamente el hecho de alimentar o hidratar los animales reutilizando objetos/utensilios del restaurante que desde hacía muchos años ya habían sido cuidadosamente guardados y/o descartados.

A partir de las formas y funciones de estos objetos les da una nueva función. Si, por un lado, tensa y transforma las bandejas para servir la comida en formas completamente nuevas, destruye cualquier posibilidad de funcionalidad o utiliza las cestas de mimbre o las sartenes como moldes para hacer ensayos escultóricos de cemento. Emplea estos objetos o utensilios que antes servían para elaborar la comida para las personas -como las paelles- como soportes para hacer nidos comederos o bebederos para pájaros.

       

De este modo, a partir de los moldes antes mencionado, señala la idea de la intercambiabilidad de las formas de las cosas, en que la supuesta artificialidad de las réplicas no son sólo copias de estos objetos sino un experimento que mejora y reactiva las funciones de estos supuestos rechazos.

Como espacio expositivo la cocina es un espacio imaginativo casi poético que propone la existencia de una nueva cocina, donde Jordi Mitjà, con la intención de (re)construir la historia del lugar de acuerdo con la formacomo él la ha ido viviendo y interiorizando, presenta cuatro series de fotografías en color que muestran el proceso de la catalogación, documentación fotográfica y la exploración formal de los objetos y los utensilios relacionados con la restauración.

     

A través de la exploración del sitio, Jordi Mitjà se ha hecho una serie de preguntas sobre los roles que toman los humanos, los animales y el entorno natural en la construcción de la idea de paisaje. En consecuencia, la cocina es un lugar no sólo de experimentación, sino de activismo concienciador, de ahí que hay colocado los libros de John Cage Pour las oiseaux [1] (Entretiens avec Daniel Charles) y de José María de Segarra Los pájaros amigos [2] para abrir la reflexión sobre la importancia del papel de la música y la literatura que, cuando tienen las páginas cerradas, sus palabras son mudas, al igual que los sonidos de los 25 discos de 45 rpm de la colección Suede sonore des Oiseaux de Europa de Jean Claude Roché donde los sonidos son silentes. De la colección de discos ha destacado dos, el número 10, dedicado a las chouettes Hiboux, y el 14, a las Hirondelles et martinetes. Cada cubierta de disco va acompañada con una fotografía de un utensilio, las golondrinas con un tazón de vidrio y los búhos con un escurridor de cubiertos de color gris perla, material que convive encima de la cocina industrial con una copa roja que contiene un nido encontrado ... un antiguo medidor de aceite con un nido con las almendras que recogió en la Fundación Miró al inicio del proyecto. Pero hay que tener presente que a Jordi Mitjà, de manera similar a John Cage que no le interesan todos los ruidos, no le interesan todos los restos sino que recoge, documenta, selecciona lol que más lo atrae por alguna relación más intuitiva que racional, que le permita expresar/sugerir de manera abierta la idea que hay detrás del proyecto. Tampoco trabaja el concepto de tiempo de manera lineal, a menudo es aleatoria, si a Cage un sonido lo lleva a otro, a Mitjà un hecho lo lleva a otro, ya que son las circunstancias las que dan valor a la correlación de situaciones espaciotemporales.

     

[1] John Cage Pour les oiseaux (Entretens avec Daniel Charles). Editorial Pierre Belfond , París 1913-1920. 
[2] Josep Maria de Segarra Els ocells amics. Editorial Joventut, Barcelona 1947.

 Currículum Jordi Mitjà


Créditos:
Fecha y lugar: Verano ARBAR
Fotografía: ARBAR
Texto: Jordi Mitjà / ARBAR
Video: Cultural Rizoma
Para más información sobre la trayectoria Jordi Mitjà acceder a: http://www.jordimitja.com/