Jordi Mitjà

Con pijama o sin él - Cena-performance

Con pijama o sin él es la activación de otra comida, con reminiscencias de los menús de moda de los años setenta. Se trata de desarrollar estas intuiciones y borrar cualquier convención teatral, de modo que el público y sus interacciones conformen el propio acontecimiento y generen el espacio propicio para el intercambio y la conversación como formato performativo. Una especie de espectadores liberados de los focos y con cargas reales. Encuentros infinitos, agradecidos, que, de cena en cena, de año en año y de activación en activación, se vuelven fructíferos.

Hace años que, de forma —casi azarosa—, cocino para ARBAR, que es como cocinar para las amistades. He realizado otras experiencias vinculando performance y cocina, como la que llevé a cabo en julio de 2025 en el Ateneu Barcelonès. Una performance con un grupo de cocineras de Lladó —Pantagruel y los equívocos—, pero es en la Vall de Santa Creu donde he podido convertir esta práctica performativa en una realidad persistente y coherente.

Es en ARBAR donde he cocinado para hablar del valor de los descartes, de las conversaciones vinculadas a las sobremesas; donde he recreado un restaurante; donde he hablado de lo que significa comer con los dedos en nuestra cultura y en otras.

Este año pongo el foco en los recuerdos. Quiero activar recuerdos de infancia y provocar sorpresa en los jóvenes que no hayan vivido aquella explosión culinaria y de sobreabundancia posterior a los años de posguerra. Lo hago con un menú sencillo que se centra, sobre todo, en el postre: por su complejidad, por el significado ingenuo de su nombre y por las versiones y reinterpretaciones que todavía perduran en el tiempo.

El hecho de que el otro artista invitado del ciclo sea Carles Congost ha tenido un peso muy importante en la elección de este menú, así como el vínculo generacional que nos une a ambos. Al revisar —en retrospectiva— todos estos trabajos performativos, veo una forma de hacer similar, una especie de ocurrencia culinaria que, llevada a la práctica, acaba adquiriendo una dimensión que desdibuja cualquier previsión inicial. Resulta sorprendente y, a veces, decepcionante, pero siempre ha estado pensada y ejecutada desde la convicción de que dar de comer y de beber a los públicos de los actos, de forma consciente, permite presenciar respuestas que se articulan por sí solas y que son mágicas en sí mismas.

La cena-performance Con pijama o sin él se inspira en los chiringuitos de playa y, al mismo tiempo, en los restaurantes populares con grandes comedores de los años setenta, con unas comidas que les rinden homenaje. Un menú frío y festivo para rememorar, sobre todo, nuestro Pijama, un postre que marcó toda una época.

He pensado que utilizaré un batín (1*) como indumentaria para servirlo. Hoy en día, este postre prácticamente ha desaparecido de nuestras mesas.

El Pijama comienza a existir —de algún modo— con el también famoso Peach Melba, creado por Auguste Escoffier en 1893 en el Hotel Savoy de Londres en homenaje a la cantante de ópera Nellie Melba. En 1951, en el restaurante 7 Portes de Barcelona, Paco Parellada recreó el Peach Melba, que, por circunstancias de comprensión lingüística, fue rebautizado como Pijama. Resulta que unos soldados estadounidenses querían el postre de Escoffier y los responsables del restaurante entendieron e interpretaron erróneamente lo que pronunciaban los soldados, modificando el nombre y, de paso, la receta.

Un postre que se extendería rápidamente por todo el territorio catalán y que se convertiría en imprescindible en las grandes ocasiones: bautizos, comuniones o reuniones familiares, como las que nos convocan cada verano en la Vall.

(1) BATÍN* m. Bata corta de estar por casa, tradicionalmente usada por los hombres.


Créditos
Fecha de inauguración: 18 de julio
Hora: 21 h
Lugar: Centre ARBAR

Fotografía: Jordi Mitjà, intervenida.
Texto: Jordi Mitjà

  • Jordi Mitjà, Con pijama o sin pijama, 2026. © Jordi Mitjà