2013 Manel Margalef Arquitecturas locales

PINTURA

La propuesta expositiva que Manel Margalef presenta a ARBAR se caracteriza por ser el resultado de un proceso de análisis de los objetos, de los elementos y de los entornos cotidianos, configuraciones que el artista somete a un proceso de deconstrucción a través de la observación, el análisis y la síntesis de las estructuras formales relacionadas con el paisaje, ya sea urbano, industrial o rural.

Este procedimiento se origina normalmente a partir de unas sensaciones que el artista recibe de la realidad, las cuales le provocan unas emociones que articula en pensamientos y sintetiza en conceptos estéticos para formular su obra. Pero a pesar de este proceso de deconstrucción, los referentes esenciales no se desvanecen del todo sino que permanecen sumergidos de forma más o menos explícita en la obra resultante.

En la escultura "Hivernacle" el artista se plantea la idea de la convivencia entre las naturalezas muertas e inmutables-la del trípode de aluminio, la estructura de hierro y la plataforma de vidrio-con las naturalezas vivas y cambiantes de las plantas. En este contexto debe entenderse el invernadero como un habitáculo que permite preservar la naturaleza frágil y cambiante del mundo vegetal, protección que, al mismo tiempo, supone una forma de domesticar la naturaleza salvaje. En este contexto hay que situar también la serie de piezas pictóricas "Invernadero-estudio para proyecto-", pinturas que son el resultado de las reflexiones efectuadas por el artista sobre la arquitectura de los invernaderos; aunque, una vez Margalef ha interiorizado la estructura, deja de lado la relación con el exterior y se centra en la representación de la emergencia de estas formas que provienen del flujo, casi automático, del subconsciente. Formas mentales que contienen una fuerte carga vivencial y poética.

Reflexión sobre la identidad del territorio a través de la maraña pictórica gestual.

La temática del invernadero casi ha desaparecido en la serie de pinturas "Al otro lado del muro". En "Al otro lado del muro I", después de una observación detallada, se puede adivinar la estructura matriz escondida detrás de las gruesas pinceladas blancas, que han sido trazadas con una gestualidad casi grafológica. En cambio, "Al otro lado del muro II" los múltiples puntos negros, los cuales están depositados rítmicamente sobre el soporte, hacen que esta secuenciación reiterada oculte completamente el contenido.

 

  

                    Manel Margalef "Al otro lado del muro I"                    Manel Margalef  "Al otro lado del muro II"

 

A ambas series pictóricas las conformaciones que el artista va generando, entrelazando y / o envolviendo con colores simples, son monocromáticas: en algunas piezas utiliza el blanco y en otros emplea el marrón o el negro, siempre encima de un fondo ocre claro. Parece como si con el acto de pintar/tapar quisiera construir a través del gesto una máscara para ocultar realidades muy íntimas o estados mentales muy profundos, lo que hace que las formas pongan de manifiesto una mirada de incertidumbre, cómplices de su manera ser.

 

                                            Manel  Margalef, pintura sde la serie Estructura. 2012

 

Así, en estos trabajos, a pesar de la fuerza expresiva de la gestualidad, se evidencia una contención silenciosa que aclama el grito oculto del deseo del artista de retener los diferentes momentos de intensidad que se desvanecen dentro del proceso creativo.

Video de la obra de Manel Margalef expuesta

Web Manel Margalef


Crèdits

Imagenes, vídeo y texto: ARBAR