1992 Pintura/Pintura digital

Ferran Giménez presentó una serie de pinturas hechas por ordenador. El motivo de las pinturas eran formas geométricas básicas como cuadrados, círculos... superpuestos y pintados en diferentes colores,  y "presentados detrás de cristales extremadamente gruesos y pesados" [1] que daban una visión poco precisa de los motivos. "Ferran Giménez dice: que con el ordenador define cada línea, cada círculo con una precisión matemática. Aunque el monitor no puede dar la misma definición que la impresora, quiero que el espectador vea mi trabajo de la misma manera que yo lo veo durante su ejecución (...) y creo que el vidrio traduce bien este efecto”[2]. Pero a pesar de ello, Ferran para hacer los retoques finales del trabajo impreso en láser utilizó el pigmento y el pincel para añadir los efectos finales de color. Las pinturas llevaban unos pesadísimos marcos metálicos que contribuían a dar a la pintura unun rasgo diferencial.

[1] Redacción. Setmanario Mañana de l’Empordà, Llança número 3, 30 de julio 1992. [2] Redacción. Setmanario Mañana de l’Empordà, Llança número 3, 30 de julio 1992.


Pere de Ribot en aquellos momentos el  concepto de rizoma era "el rasgo fundamental de este trabajo, a nivel conceptual como sujeto de raciocinio, y sustancia temática en la plástica-estética. Sin embargo, se introduce en una posición dialéctica en querer conciliar idealismo y racionalidad; es decir, establecer un sistema de conocimiento que contrapone la contemplación a la razón. De la contemplación se deriva un proceso de introspección sobre las posibles formas de curación vital y también la implícita vinculación emotiva con el objeto, lo que le permite hacer un giro en la dirección de su percepción y de la representación. En cambio el razonamiento las hace verosímiles para darles un contenido universal, en depurar cualquier rastro de parcialidad o referencia y las faculta de una calidad abstracta. Pero de acuerdo con la tesis de Schelling, necesitamos observar la naturaleza y sus cosas en la esencia, y no solamente su forma indefinida o vacía de contenido, porque no nos aporta nada a nuestra sensibilidad, ya que una cosa inmejorable es aquella que tiene presencia en la esencia del espíritu.(...) Así, la aproximación pictórica al elemento natural proporciona al artista un caudal de inagotabilidad metafórica, que le permite experimentar y analizar estas configuraciones generadoras de un potencial de formas sugerentes que le brotan de acuerdo con su estado interior y del pensamiento[1].

[1] Pol, Marta. Pere de Ribot: Rizoma del pensament estètic. Pere de Ribot, Rozòmata. Catálogo Número 41, abril-mayo 1993. Salas Municipales de exposición del Ayuntamiento de Girona, 1993.