1994 Intervención/Fotografia/Texto-performance

La instalación de esculturas de cañas que Jano Palmada presentó en el patio consistió en disponer, en diferentes puntos estratégicos del espacio, una serie de piezas escultóricas elaboradas con cañas, de manera que interactuaran con las plantas el jardín y / o los objetos del  lugar.ç


La instalación de Narcís Gironell presentada en la Catedral del vi constaba de dos partes, una externa y otra interna. La pieza colocada en la fachada principal era un montaje que simulaba una pintura-espejo, hecha con plancha de acero pulido y enmarcada con un marco dorado. Su función era concretizar el paisaje, el entorno...y reflejar todo lo que se moviera o tuviera delante y, en este caso, al estar en la fachada sur, dependiendo de la intensidad de la luz a ratos reflejaba la luz del sol y, otras, la silueta del monasterio de Sant Pere de Rodes. En cambio las piezas interiores, colgadas en la sala de las botas, al ser hechas con un material más delicado, sobre un soporte opaco de papel pintado de color azul o rojo construyó, con la adhesión de papel de plata y/o oro, unas formas geométricas que recordaban escaleras, equis, cruces... podían ser eran mostradas de forma individual o en series de tres. Aunque estas piezas continuaban con la misma idea de los montajes espejo que interaccionaban con el entorno, pero ahora las piezas ya no captaban y mostraban lo que sucedía a su alrededor sino que emitían una gran fuerza vibracional y cromática.


Oscar Gamell y Servand Solanilla  presentaron "La mesa del artista"

Plantearon su intervención artística en La Catedral del Vino, conservando la inquietud pictórica de las formas, los colores y los sombras que les servían para conferir volúmenes, así como, su disposición encima del soporte. Pero en esta propuesta, el apoyo no era el lienzo sino que al ser una intervención efímera, no intervinieron ni formalmente ni cromática, ya que los objetos eran los prototípicos de la restauración: manteles, cubre manteles, servilletas, platos, cubiertos, copas ... cartas, aunque siguiendo una línea muy diferente a la del restaurante, para, intencionadamente marcar la diferencia y dar al comensal la posibilidad de tener una experiencia sensorial, para de esta manera situarlo dentro de un marco conceptual completamente diferente.


Isabel Codina


Borja Zabala

El trabajo de arte de acción de Borja Zabala de los años noventa se podría circunscribir dentro de las acciones posconceptuales, ya que en sus acciones ironizaba sobre el valor o plusvalía del arte al mismo tiempo, que mantenía una postura firme contra la sacralización del artista. Borja Zabala en los textos performances que mostró en la Catedral del Vino presentaba el texto hecho con cinta para rotular de color rojo y verde, colores que están vinculados al mercado del arte para indicar la compra o reserva de una pieza, pero en paralelo estos colores eran unos signos que le permitían hacer una crítica y denuncia la mala gestión de ciertas instituciones, a las políticas culturales, los medios de comunicación ...
El contenido del mensaje se podía captar en el uso casi sistemático de la analogía, estableciendo una correlación entre forma y contenido con signos y símbolos, para hacer explícitas sus intenciones de sarcasmo, crítica o burla perfectamente evidenciadas bajo el dominio del concepto y la precariedad de la resolución técnica.